Como decía bell hooks, las historias nos conectan, nos permiten entender otras formas de ver el mundo y compartir experiencias. Las historias permiten soñar con futuros posibles y utópicos que conectan con emociones que nos empoderan, pero también, pueden proyectar futuros de desesperanza que despiertan emociones como el miedo o la ira, emociones que se encuentran en la base de los discursos de odio. Crear, recrear y visibilizar historias que nos conectan y empoderan es fundamental para transformar sociedades y motivar la acción. Como plantea bell hooks, estas historias son poderosas y merecen ser compartidas. Bajo esta visión, surgen los talleres de creación audiovisual llevados a cabo en el marco del proyecto financiado por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID): “Promovida ciudadanía global en la juventud frente a discursos de odio y negacionistas de violencia de género y derechos personas migrantes”.