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Entrevista a la docente Begoña Fernández-Cañada Vilata. Colegio El Armelar (Comunidad Valenciana)

Este mes seguimos conociendo a docentes de la Red Transforma en  nuestra sección del boletín “La Comunidad comparte” con una entrevista a una docente histórica de la Red Transforma que la ha acompañado desde sus inicios aportando compromiso, creatividad y arte. Os dejamos con Begoña Fernández-Cañada Vilata, docente del colegio El Armelar de la Comunidad Valenciana.

Para empezar, cuéntanos un poco lo que te gustaría que sepamos de ti:

Soy Begoña Fernández‑Cañada Vilata, Licenciada en Bellas Artes, docente de ESO y Bachillerato, Arteterapeuta y Mediadora Artística. Desde hace 25 años desarrollo mi labor en el Colegio El Armelar, donde el arte ha sido el eje transversal de los proyectos educativos que he creado y coordinado. 

Como voluntaria de InteRed desde 2006, diseño e impulso propuestas de Educación Transformadora y proyectos de Aprendizaje‑Servicio que han involucrado a toda la comunidad educativa de nuestro centro, generando un impacto significativo en el centro y su entorno.  

Mi trayectoria ha sido reconocida recientemente por la Generalitat Valenciana (Tot Edu) y por Paterna Ciudad Educadora, por otro lado, he participado como ponente en el Congreso Educa 2011, Congreso AVPD CEFIRE Artístico‑Expresivo 2019, Congreso Diocesano de Laicos 2021 y en la mesa redonda Cien años apostando por la transformación social (2024).  

Entre mis proyectos más destacados se encuentran ApS El Arte como motor de cambio (desde 2008), ApS Ballesol: Educación intergeneracional (desde 2016), ApS Tradición e Identidad (2019), ApS Érase una vez Guadix (desde 2019), Creatividad y crecimiento personal, Arteterapia (desde 2021) y ApS Transformando espacios educativos (desde 2024).  

  1. Si vuelves al momento en que decidiste ser docente, ¿qué te movió? 

Mi experiencia docente comienza muy temprano, a los 17 años, como voluntaria en el barrio de Velluters de Valencia, trabajando con niños y niñas en riesgo de exclusión social. El ejemplo y compromiso de mis padres en el barrio lo viví desde muy pequeña, por lo que la preocupación por la justicia social y los derechos universales siempre formó parte de mi cuaderno de bitácora. 

Este ímpetu cobró todavía más fuerza al comenzar a trabajar en el año 2001 en el Colegio El Armelar. Conocí la figura de Pedro Poveda y su pedagogía, a la Institución Teresiana, su compromiso y trayectoria innovadora en educación, así como la educación transformadora y la cooperación al desarrollo de InteRed. Mi experiencia cobraba mayor coherencia, si cabe. 

Entendí que la educación es un vehículo privilegiado para acompañar procesos de crecimiento personal y colectivos, generar pensamiento crítico e impulsar acciones capaces de transformar el entramado social, creando redes de solidaridad y compromiso tanto en el entorno local como a nivel global. 

A lo largo de mi vida he trabajado con colectivos y contextos muy diversos: mujeres en la cárcel de Picassent (FISAT), jóvenes en riesgo de exclusión en Chinautla (InteRed Guatemala), adultos en un centro de salud mental (Centro Shalom Art), menores en un centro de acogida (Casa Don Bosco), personas migrantes (Valencia Acoge y FISAT) y mayores en situación de dependencia (Ballesol Valterna). Experiencias que fortalecieron y dieron sentido a mi vocación docente, generando redes y abriendo caminos para jóvenes que, como yo, necesitan referentes que lideren una ciudadanía comprometida. 

2. ¿Qué te gustaría que recuerden de ti dentro de diez años? 

Me gustaría que me recuerden como alguien que creyó en el poder de la educación y en la condición humana; alguien que supo transmitir, desde la coherencia, la necesidad de crear redes de solidaridad y compromiso. Que recuerden, como nos decía Pedro Poveda, que los jóvenes pueden cambiar el mundo. 

Que me recuerden como alguien que acompañó procesos de cambio y de crecimiento personal y colectivo desde el arte, la educación y el compromiso social. Como una docente que creyó en las personas, que generó espacios seguros para pensar, crear y transformar, y que impulsó proyectos capaces de tejer redes de solidaridad y ciudadanía crítica. 

Me gustaría que quienes coincidieron conmigo recuerden que aposté por una educación que mira a cada persona en su dignidad, que escucha, que abre caminos y que confía en la capacidad de transformar el mundo desde lo cotidiano. Y, sobre todo, que recuerden que intenté ser coherente con aquello que siempre me ha movido: la justicia social, la creatividad y el deseo profundo de contribuir a una sociedad más justa y humana. 

3. En tres ideas, ¿qué has aprendido de tu alumnado? 

  1. La alegría contagiosa y la vitalidad con las que se comprometen con las propuestas cuando perciben coherencia en quien las impulsa. 
  2. La capacidad de liderazgo que desarrollan cuando se establecen roles claros en las acciones propuestas, coordinándose en equipos de trabajo con una eficacia admirable. 
  3. La red sólida en la que se convierten ante propuestas exigentes, sabiendo que el esfuerzo compartido merece la pena. 

4. ¿Cómo conectas los contenidos con la realidad social del alumnado? 

Conecto los saberes que marca la LOMLOE en las áreas de Expresión Plástica, Visual y Audiovisual y de Expresión Artística a través de metodologías activas, trabajando por proyectos y situaciones de aprendizaje mediante la metodología de aprendizaje‑servicio. Partimos siempre de una observación detenida del entorno próximo: el alumnado identifica necesidades, retos o problemáticas del barrio, de nuestro centro o de su contexto cercano y, a partir de ahí, diseñamos propuestas creativas para intervenir en ellas aplicando los saberes trabajados en el aula. 

Un aspecto fundamental es implicar a parte de la comunidad educativa: en ocasiones, alumnado de otras etapas, el PAS, las familias, la asociación de vecinos e incluso instituciones cercanas como el Museo de Cerámica de Paterna, el Ayuntamiento de Paterna o la Biblioteca de Terramelar. 

Por otro lado, el lenguaje plástico y la mediación artística se convierten en herramientas idóneas de cohesión que favorecen la convivencia, el sentido de logro y el sentido de pertenencia, generando un hermanamiento entre la escuela y el barrio. 

De este modo, los saberes curriculares — composición, lenguaje visual, técnicas plásticas, procesos creativos, cultura audiovisual, mediación cultural, entre otros— se integran en proyectos orientados al bien común, donde la experiencia vivenciada se convierte en un aprendizaje verdaderamente significativo, permitiendo observar el impacto en el entorno próximo, así como la utilidad que tiene para sus vidas y para el desarrollo de su comunidad. 

Este enfoque no solo fortalece la conexión entre escuela y entorno, sino que también potencia la autonomía, el pensamiento crítico, la sensibilidad social y la capacidad de transformar la realidad desde la creación artística. 

5. ¿Por qué es importante trabajar en comunidad docente? 

Una educación verdaderamente transformadora solo puede construirse desde lo colectivo. El trabajo en red permite compartir prácticas, sostener procesos de cambio y generar propuestas educativas con mayor profundidad e impacto. Cuando las docentes nos reunimos para reflexionar, contrastar experiencias y acompañarnos mutuamente, ampliamos la mirada y fortalecemos nuestra capacidad de respuesta ante los retos educativos y sociales actuales. 

Espacios como la Red Transforma son fundamentales porque ofrecen un marco de acompañamiento, formación y diálogo que nutre la práctica diaria. En ellos se construyen saberes compartidos, se generan alianzas y se impulsa una cultura de colaboración que trasciende el aula. Trabajar en red favorece la coherencia pedagógica poniendo un foco común a nuestro desempeño.   

En definitiva, la comunidad docente no solo sostiene, sino que inspira: nos permite avanzar juntas, aprender unas de otras y mantener vivo el propósito de una educación que transforma realidades. 

6. ¿Cómo imaginas la escuela del futuro? 

Sueño con una escuela donde el aprendizaje sea verdaderamente significativo y experiencial, una escuela que ponga el foco en la inclusión, la diversidad, el diálogo y el deseo profundo de contribuir a un mundo mejor. Una escuela que fomente el espíritu crítico y una actitud proactiva, donde cada persona pueda poner sus fortalezas al servicio del bien común y sentirse parte activa de un proyecto colectivo. 

Imagino una escuela capaz de formar una ciudadanía comprometida con la sostenibilidad de los recursos naturales y con la justicia social, creativa en la búsqueda de nuevos métodos para afrontar los retos que vayan emergiendo. Una escuela centrada en la persona, que integre lo emocional, lo creativo y lo social como dimensiones inseparables del desarrollo humano. 

Una escuela abierta al entorno, conectada con la comunidad y con las instituciones que la rodean; una escuela que genere experiencias reales de participación y transformación, donde el alumnado comprenda que su voz y sus acciones tienen impacto. En definitiva, una escuela que eduque para la vida, que inspire, que acompañe y que contribuya a construir una sociedad más humana, más justa y más consciente. 

7. ¿Qué te llevó a sumarte a la Red Transforma? 

Me sumé a la Red Transforma de manera natural, porque ya era voluntaria de InteRed cuando comenzó a gestarse. Desde mis primeros años como docente participé activamente en las campañas de InteRed; todavía recuerdo mis primeras colaboraciones con Educar a una mujer es educar a un pueblo (2004) o el proyecto Yanasi (2005). Poco después, a raíz de mi formación en Acercándonos al Sur, mi implicación fue creciendo y empecé a participar de forma más activa en encuentros y espacios de reflexión tanto de InteRed como de la propia Red Transforma. 

Lo que realmente me llevó a sumarme fue la búsqueda de coherencia entre mi práctica docente y una educación comprometida con la transformación social. Encontré en la Red Transforma un espacio de comunidad, de reflexión compartida y de acompañamiento mutuo, donde podía aprender de otras experiencias, contrastar miradas y construir propuestas educativas con mayor profundidad e impacto. Para mí, formar parte de esta red ha significado sentirme acompañada en un camino que no se recorre sola: el de una educación que quiere transformar realidades desde lo colectivo. 

 8. ¿Qué le dirías al profesorado que se incorpora a la Red Transforma? 

Les diría que llegan a un espacio donde la educación se vive desde la coherencia, el compromiso y la esperanza. Que la Red Transforma es una comunidad que acompaña, sostiene y anima a mirar la práctica docente con profundidad, espíritu crítico y deseo de transformación social. Aquí no se camina en soledad: se comparten experiencias, se contrastan miradas y se construyen propuestas que nacen de lo colectivo y se proyectan hacia el bien común. 

Les diría también que se permitan aprender desde la escucha y la apertura, que confíen en la fuerza del trabajo en red y en la riqueza de las metodologías activas que InteRed impulsa. Que cada proyecto, cada encuentro y cada diálogo es una oportunidad para crecer como docentes y como personas, para conectar el aula con el entorno y para descubrir que la educación puede —y debe— transformar realidades. 

Y, sobre todo, les diría que disfruten del camino: que la Red Transforma es un lugar donde la creatividad, la justicia social y la mirada humanista encuentran un hogar compartido. 

 

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Recuerda que en los espacios de participación de las comunidades virtuales rigen las mismas normas de respeto y buenos tratos que en las comunidades presenciales. Depende de todas las personas integrantes que estos momentos de encuentro se conviertan en espacios seguros desde donde expresarse en libertad, reflexionar en conjunto, compartir y aprender mutuamente. ¡Disfrútalos! 

Compromiso de participación

Como centro educativo (nombre del centro educativo) ubicado en (nombre de la ciudad y comunidad autónoma) manifiesto mi interés en formar parte de la Red Transforma para participar de su comunidad, crear red, compartir saberes y reforzar el compromiso de incorporar la educación transformadora de forma transversal en el centro educativo.

Para ello la persona que administrará el perfil del centro educativo en la comunidad de la Red Transforma será (nombre de la persona) en calidad de (cargo que desempeña la persona en el centro educativo).